Resumen del episodio
San Juan Pablo II dejó que el fuego del amor de Cristo transformara su vida y encendiera la fe de millones de personas. Su valentía, su amor a México, su confianza en la Virgen y su perdón al hombre que atentó contra su vida nos invitan a abrir las puertas a Jesús y a mantener viva la llama del Evangelio.
San Juan Pablo II dejó que el fuego del amor de Cristo transformara su vida y encendiera la fe de millones de personas. Su valentía, su amor a México, su confianza en la Virgen y su perdón al hombre que atentó contra su vida nos invitan a abrir las puertas a Jesús y a mantener viva la llama del Evangelio.
Episodios
¡No tengáis miedo! ¡Abrid las puertas a Cristo! (P. Enrique, CdMx)
EscuchadoSan Juan Pablo II dejó que el fuego del amor de Cristo transformara su vida y encendiera la fe de millones de personas. Su valentía, su amor a México, su confianza en la Virgen y su perdón al hombre que atentó contra su vida nos invitan a abrir las puertas a Jesús y a mantener viva la llama del Evangelio.
Omnipresencia divina (P. Juan Pablo, Gdl)
EscuchadoHoy leemos una parábola que nos ayuda a meditar sobre la libertad, hay muchos motivos para obrar bien, sobre todo el deseo de agradar a Dios que siempre nos mira y el gran premio que nos promete
Duermo, pero mi corazón vela (P. Fernando, CdMx)
EscuchadoVelar no es vivir tenso ni a la defensiva. Es amar. En el Evangelio de hoy (Lc 12, 35-38), Jesús nos pide estar listos, con las lámparas encendidas, como quien espera a alguien que quiere. ¿Cómo se aprende a reconocerlo cuando toca a la puerta? Y cuando llega, ¿qué hace? La respuesta sorprende. Una meditación breve para hablar con Él y dejarse mirar.
¿De quién será lo que tengo? (P. José Antonio, CdMx)
EscuchadoSi deseas recibir el podcast a diario directamente en tu celular, ingresa a Godcast.mx y date de alta gratis.
Responsabilidad social (P. Francisco, Gdl)
EscuchadoLa frase de Jesús “Den, pues, al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios”, invita a no mezclar religión y política, y a que cada instancia asuma su responsabilidad: el Estado, la promoción del bien común; la jerarquía de la Iglesia, la vida espiritual y la orientación moral de las personas; los ciudadanos laicos, en el ejercicio de su libertad, los valores cristianos en todos los ambientes.